Superada la etapa de aprendizaje del modernismo y de Edgar Alan Poe, la obra de Horacio Quiroga (1878-1937) alcanzó su plena madurez creadora con " El salvaje " , recopilación de cuentos que consolidó definitivamente su fama...
Horacio Quiroga (1878-1937) escribió este libro para sus hijos cuando estaban viviendo junto a la selva, y desde entonces se ha convertido en un clásico de la literatura infantil en América Latina.
Cuentos de la selva constituye una de las obras cumbre del escritor uruguayo Horacio Quiroga, maestro del cuento hispanoamericano, de quien recogimos aquí su Decálogo del perfecto cuentista. Los ocho relatos que conforman Cuentos de la selva...
Escrita en 1929, constituyó el retorno de Quiroga al género de la novela y transmite la intensidad de sus mejores cuentos. En la historia del triángulo amoroso que forman Morán personaje central, viudo, que vuelve a su...
Horacio Quiroga ha demostrado una capacidad innata para la narración corta. Está considerado como uno de los grandes maestros del cuento , casi a la altura de su admirado Edgar Allan Poe, y de otros como Chéjov, Maupassant, Stevenson,...
Esta edición recoge los mejores cuentos fantásticos del escritor uruguayo de nacimiento y argentino de adopción Horacio Quiroga, en los que imperan la locura, lo fantástico-terrorífico, transidos de elementos dementes...
Colección: Eterna. Cuentos escritos por el autor, dedicados a sus hijos y a todos los niños y jóvenes. Preciosas fábulas modernas llenas de maravilloso colorido como la selva misma en donde tienen lugar.
Las novelas cortas que Horacio Quiroga publicó con seudónimo entre 1908 y 1913 se han visto eclipsadas durante un siglo por su justo reconocimiento como maestro del relato. Al margen de la cuestión de género, estas seis narraci...
Cuentos de la selva, salen a la luz en 1919: representan un remanso de paz o el lado amable de la ajetreada vida de su autor. La selva es aquí un auténtico paraíso. Un mundo en el que, si los animales pueden alcanzar inusitadas cimas...
El lado oscuro ha ejercido siempre un gran atractivo en los seres humanos. Es el lado del mal, pero también el lado de lo desconocido, de los espíritus, de los vampiros, de todo aquello que, en definitiva, nos sitúa en las fronteras...
Como ha dicho Roberto Ibáñez, "para Quiroga escribir un cuento no era tarea específicamente distinta a rozar un sembrado, arbolar su meseta, construir una canoa, destilar naranjas, fabricar cerámica, [..] abrirse camino...