Los árboles, al igual que nosotros, son seres vivos: «nacen», comen y respiran. Incluso pueden comunicarse, moverse ¡y forjar sólidas amistades que pueden resultar muy sorprendentes!
Adorables e irresistibles, los pequeños Kawaii que pueblan este libro están deseando que te unas a ellos para jugar y resolver pruebas, números, acertijos, laberintos, búsquedas y sudokus.