Pedro Simón vuelve a posar la mirada sobre la gente corriente para contar una historia extraordinaria: la de quienes aman, cuidan y resisten cuando la vida no sigue el guion previsto.
Una emocionante crónica familiar y sentimental. El retrato de un país que miraba al futuro y se olvidó de dar las gracias a la generación que lo hizo posible.
El primer día que tuve que limpiarle el culo a mi padre, me mentí diciéndome que era igual que cuando se lo limpiaba a mi hijo: venga, Carmen, que es lo mismo; va, Carmen, que es tu padre; venga, mujer, que ese hombre te limpió...
Si, como decía Plácid García-Planas, un reportero es como un taxista porque es alguien que te lleva de viaje, aquí comienza uno que incluye muchos mapas, algún reventón de ruedas e infinitas carreteras.
«No existe un motor más poderoso que un tipo diciéndole a otro que dónde tomamos la última copa. Esa ensoñación de que con el alba pasará algo. Solo para los que no se rindieron antes».
Sabil y Simún son grandes amigos. Ella es una niña; él, un pájaro. Sabil le salvó la vida cuando un gato lo atacaba, le curó el ala y le ayudó a aprender a volar. Pero ahora tiene que emprender un vuelo...
"Somos esa generación que en su infancia dejaba el mejor sitio de la mesa para el padre y que ahora se lo deja al hijo. Eso somos", dice Javier, el padre.
Si eres una gallina y el granjero quiere meterte en el caldo de la cena, tu única opción es echarte a correr sin mirar atrás. Y eso es lo que hace la gallina Fina: escaparse del corral llevándose bajo el brazo sus tres huevos...
«Nos rezaban que cuatro esquinitas tenía mi cama y que cuatro angelitos nos la guardaban, pero mi cama por lo menos tenía cinco. Y uno de ellos era una señora de campo que pinchaba cuando te daba un beso».
Una yonqui de 73 años, el hombre que murió en directo, la viuda que se citó con el asesino de su marido y otras historias de una España donde comes o eres comido.
Un relato conmovedor que surge de una entrevista para la televisión en la que Fernando Torres y Carlos Matallanas se sinceran y charlan sobre lo que mueve el balón y la ELA, esa asesina que convive con el periodista de El Confidencial .
Una emocionante crónica familiar y sentimental. El retrato de un país que miraba al futuro y se olvidó de dar las gracias a la generación que lo hizo posible.
Una oferta de trabajo infame, una sala de espera desquiciante, un director de Recursos Humanos entregado al sadismo y a la entomología y nueve personas que buscan desesperadamente un empleo con la obstinación de un insecto.
El primer día que tuve que limpiarle el culo a mi padre, me mentí diciéndome que era igual que cuando se lo limpiaba a mi hijo : venga, Carmen, que es lo mismo; va, Carmen, que es tu padre; venga, mujer, que ese hombre te limpió...
Una oferta de trabajo infame, una sala de espera desquiciante, un director de Recursos Humanos entregado al sadismo y a la entomología y nueve personas que buscan desesperadamente un empleo con la obstinación de un insecto.
«Somos esa generación que en su infancia dejaba el mejor sitio de la mesa para el padre y que ahora se lo deja al hijo. Eso somos», dice Javier, el padre.
Una emocionante crónica familiar y sentimental. El retrato de un país que miraba al futuro y se olvidó de dar las gracias a la generación que lo hizo posible.
Si?ets una gallina i?el masover et vol?posar?dins el?brou?del sopar,?la teva única opció és córrer?cames ajudeu-me?sense mirar enrere. I així ho fa la gallina Fina, que s'escapa del corral amb els seus tres ous acabats...
«Tot va ser culpa meva, per haver demanat aquells cereals. Una capsa de Quikek Xococrek». El protagonista d'aquesta història volia una capsa Quikek Xococrek perquè regalen cromos dels seus personatges preferits: el comandant...
Les aventures de Robinson Crusoe comencen un dia en el qual el protagonista, desobeint la voluntat del seu pare, que vol que estudiï lleis, decideix acompanyar un amic en un viatge per mar. Aquesta primera experiència desperta en el jove &agra...