Sirvan estas líneas para anunciar formalmente mi renuncia en Parker International (y a su arrogante y condescendiente director), efectiva a partir de hoy en dos semanas.
Kate rompe con su novio justo cuando estaban a punto de irse a vivir juntos y, después de pasarse algunos días comiendo ganchitos debajo del edredón, decide volver a casa de su madre, al filo de los cuarenta. Para despejar su mente...