Basta un segundo, tan solo un breve instante, para que todo aquello que fuimos, que somos, y que podríamos haber sido se desvanezca, y se transforme en un amasijo de chapas, hierros y cuerpos inertes.
La reconstrucción de un accidente de tráfico debe ser una labor de ciencia. El cálculo de la velocidad de cada uno de los partícipes en el siniestro es una herramienta vital para retrotraer en el tiempo y en el espacio las tray...