Cuando un sacerdote aparece brutalmente asesinado en la catedral de San Nicolás, en el corazón de la ciudad vieja de Estocolmo, la inspectora Karin Klinga no tiene más remedio que recurrir de nuevo a la peculiar experta en arte Majja...
Matar puede ser todo un arte. Codiciosos coleccionistas, una dura policía y una experta en antigüedades con un don único frente a un terrible asesinato que resolver.