Gwen había ido a Francia a perseguir su sueño como chef, dispuesta a matarse trabajando antes de regresar al seno de su familia. Pero ni siquiera toda su determinación pudo conseguir que se resistiera a la intensa mirada de Etienne...
Viuda y sin dinero, Sienna había llamado la atención del único hombre que podría salvarla, el magnate italiano Garett Lazlo, que no podría resistirse a su belleza.