Sinaí Ferreira haría cualquier cosa para conseguir a Axer Frey, pero haría muchas más por ganarle y si eso significa poner en marcha la partida más importante de su vida que así sea.
Sinaí Ferreira no debió haber interferido en los secretos de los Frey; por desgracia, se obsesionó locamente con uno de ellos, y haría cualquier cosa para conseguirlo.
En un pueblo donde la lluvia es perpetua y la luz nunca llega, Alicia no vive en el país de las maravillas. Su realidad es una casa, seis sospechosos y un motivo.
Un águila encendió la llama del declive en Aragog, y Sargas está preparado para sofocarla. Junto a su mano y su asesino, hará de su régimen el más perverso posible.