Genuina y sencilla, valiente y honesta, Abigail Thomas siempre escribe sobre el día a día, sobre las pequeñas alegrías que nos alivian y custodian en los grandes dramas, sobre su manera de aceptar y resistir a toda la belleza...
Pero ¿qué cabe exactamente en un instante? ¿Y en toda una vida? Hagamos memoria. Hacer memoria, qué expresión. La memoria la hacemos, la vamos forjando, la reconstruimos. Ráfagas incontrolables, escenas insospecha...
Cuando el marido de Abigail Thomas, Rich, fue arrollado por un coche, su cerebro se hizo añicos. Desde entonces, a menudo no recuerda lo que hizo el año, el mes, la hora anterior. Su día a día se convierte en una sucesió...