
Este libro es un intento de interpretación de lo que ha sucedido o está sucediendo a muchas personas de la generación que ha pasado ya la frontera de los cincuenta años, pero a las que aún no les ha llegado el momento de la jubilación y que, en esta época del gran vacío en el campo de las ideologías, en la época de la inapetencia de Dios o de cualquier otra creencia, acusan el fuerte impacto del eclipse de las creencias y el desvanecimiento del proceso ideológico. Pero el libro se dirige también a los jóvenes, que tal vez consideren que ésta no es realmente «su» historia. A ellos, sin embargo, se dirigen las propuestas que el autor hace al final de estas páginas: recuperar el vigor de la esperanza, reencontrar el silencio, elevar el nivel de vida interior, mantener la fidelidad a lo irrenunciable, activar la conciencia de la solidaridad, actuar en perspectiva de comunión, unirse para ganar un futuro más humano y... no darse jamás por vencidos.



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