
ETA ha desarrollado en los últimos años una estructura idónea para practicar el activismo violento a costa de excluir el debate político e ideológico en su seno. Esta estructura genera una inercia continuadora de la violencia y dificulta el abandono de las armas, frente al cual s»lo cabe la disidencia individual. Una jerarquía impone sus decisiones a sus militantes, que las aceptan en nombre de la clandestinidad. Esas estructuras han sido alimentadas por activistas en un flujo que comienza a reducirse de forma sustancial a mediados de los 80. La base social de ETA hasta la década de los 70 procedía de las clases medias, pero en los 80 se traslada a escalones más desfavorecidos.



Otros clientes que compraron N. 14. ETA: estrategia organizativa y actuaciones (1978-1992), también compraron:
Otros libros de Ciencias Políticas: