
Hoy en dÃa pueden encontrarse ejemplos de zonas urbanas dispersas asfixiadas por los automóviles en todas las regiones del mundo. Los accidentes de circulación y las enfermedades atribuibles a los efectos de la contaminación continúan segando vidas, mientras que los atascos de tráfico constituyen una sangrÃa para la productividad humana y un derroche de combustible. Una de las razones por las que los norteamericanos engullen el 43% de la gasolina mundial es que pasan mucho tiempo dando vueltas en automóvil por enormes ciudades en continuo proceso de expansión. El transporte, espoleado por el tráfico rodado, es, de todos los factores causantes del cambio climático, el que en estos momentos más rápido está aumentando.
Hace unas decenas de años, Copenhague (Dinamarca), Portland (Oregón, Estados Unidos) y Curitiba (Brasil) tomaron decisiones drásticas que daban preferencia a los peatones y a los ciclistas, orientaban la construcción de nuevas edificaciones a zonas de fácil acceso gracias a distintos medios de transporte, y reservaban zonas verdes para la naturaleza y los ciudadanos. En la actualidad, la economÃa de estas ciudades goza de muy buena salud, y la población disfruta de calles más seguras y un aire más limpio. El relato de lo sucedido en estas tres ciudades enseña a otras poblaciones de qué manera podrÃan obtener beneficios si transformaran los organismos y las polÃticas públicas de modo tal que las decisiones relativas al transporte y a la ordenación del territorio se coordinen, y los incentivos al crecimiento urbano de baja densidad se supriman.
La autora de este informe, Molly Sheehan, nos hace ver de qué forma los ciudadanos y los dirigentes locales de todo el mundo están aprovechando las oportunidades polÃticas existentes para exigir que se creen espacios públicos atractivos asà como mejores alternativas de transporte.
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Molly O'Meara Sheehan es investigadora asociada en el Worldwatch Institute, donde estudia el papel de las ciudades y el de las tecnologÃas de la información en la resolución de los problemas del medio ambiente. Es colaboradora habitual de los anuarios del Worldwatch Institute, State of the World y Vital Signs, y escribe periódicamente para la revista bimestral World Watch. Molly posee un máster de Ciencias Ambientales por la universidad Johns Hopkins y es licenciada en BiologÃa y en Estudios Asiáticos por el Williams College.
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Índice
Introducción
Los vehÃculos a motor invaden la ciudad
Los costes de la dispersión urbana
Tres ciudades que prefirieron la calidad de vida al crecimiento desordenado
La vinculación de las polÃticas de transporte y las de ordenación del territorio
Suprimir los incentivos a la dispersión urbana
La reestructuración de las instituciones
La formación de colectivos ciudadanos para afrontar el cambio
Anexo: Algunos colectivos que defienden alternativas de transporte para lograr ciudades más saludables y acogedoras
Notas
Edición en euskera



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