
María no es el Evangelio. No hay ningún Evangelio de María. Pero sin María, tampoco hay Evangelio. Su figura está presente en los cuatro.Desde la Anunciación hasta la Cruz, junto a su hijo Jesucristo.
Y desde la Cruz y el Cenáculo hasta nuestros días, junto a la Iglesia, junto a nosotros.
La tradición bimilenaria del cristianismo ha sido siempre constante:
A Jesús por María.
No hay mejor Maestro para conocer a María que los propios evangelistas.
Ellos nos transmiten la figura auténtica de María.
Y no hay mejor testigo de Jesús que su Madre; ni mejor discípulo...
Ni mejor maestro, pues también es nuestra Madre y nos marca el camino exacto:
Haced cuanto El os diga.



Otros clientes que compraron La figura de María a través de los evangelistas, también compraron:
Otros libros de Mariología: