
La ansiada petición empresarial de que se autorizara una nueva actualización de balances mediante la que se recuperara la depreciación monetaria acumulada desde la última autorizada en 1983, ha sido al fin atendida por el Gobierno mediante la aprobación del Real Decreto-Ley 7/1996, de 7 de junio.Sin embargo, la decisión, por las Empresas y profesionales, de si acogerse o no a la actualización de balances, debe adoptarse tras un sosegado, aunque urgente, estudio de las ventajas e inconvenientes que conlleva dicha opción. Así, por ejemplo deberá considerarse qué parte de las ventajas fiscales ofrecidas en anteriores regularizaciones de balances se contienen ya en el art. 15.11 de la propia Ley del Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo, el actualizar proporciona ventajas fiscales adicionales relativas a la posibilidad de incrementar las amortizaciones de los elementos actualizados, la posibilidad de conocer mejor los costes reales de producción, la determinación más exacta del beneficio empresarial o la potenciación de la financiación interna, elevando los recursos propios contabilizados, etc.Otra novedad importante consiste en la necesidad de pagar un gravamen de regularización. Así, en las anteriores actualizaciones el interés único de la Hacienda Pública era que los valores actualizados no sobrepasaran el valor de mercado de los elementos o el derivado de la aplicación de coeficientes. En cambio, en la referida actualización, al someterla a un gravamen especial del 3%, aparece el interés recaudatorio de la Hacienda Pública representado por el ingreso inmediato de dicho gravamen sobre las plusvalías contabilizadas y no realizadas.



Otros clientes que compraron LA ACTUALIZACIÓN DE BALANCES, también compraron:
Otros libros de Contabilidad y Operaciones Financieras: