Desde mediados del siglo XIX el nexo entre la palabra escrita, como medio de comunicación textual, y la mirada dibujada, como memoria gráfica, otorgó un nuevo estatus, en primer lugar, a los textos de los viajeros románticos y a los relatos literarios...
El conjunto arquitectónico de Melilla es uno de los ejemplos más nítidos de cómo una ciudad puede trascenderse a sí misma, evadirse de sus propios complejos y traumas y proyectarse con fuerza hacia el futuro.