
He decidido teñirse el pelo de color negro - aunque el resultado final se parezca más al violeta-. Calza, zapatones, solo viste de negro y siempre se maquilla con tonos oscuros. Se salta clases y falsifica, como si tal cosa, la firma de su padre. En el terreno sentimental, está empezando a coquetear con el chico más guapo - y de peor reputación - de la escuela. También tiene nuevas amigas: las más inconformista y rebeldes de la clase, en cuyo selecto club está a punto de entrar# Pero ¿qué ha quedado de aquella chica que todos llamaban Amanda la Buena? Por lo que parece muy poco, aunque habrá que ver si Amanda se siente cómoda en su nueva piel...



Otros clientes que compraron Estoy harta de ser buena... pero ¡qué cansado es ser mala!, también compraron:
Otros libros de Otros: