
La niña protagonista de este libro tiene un hambre infinita. Con nada se puede saciar. Su abuelo le ha dicho que pruebe a comerse un libro. Pero a ella le da mucha pereza. Al final, una noche no aguanta más y prueba un libro. ¡Qué rico! A partir de ese momento no podrá parar de devorarlos. Le pide a su abuelo más y más. Cuando se le acaban, el abuelo la manda al mejor restaurante para ella: una biblioteca. Cuando acabe con todos los libros de todos los sitios, seguro que sabrá que ella también será una buena cocinera de sabrosas historias.



Otros clientes que compraron Comelibros, también compraron:
Otros libros de Infantil: