Al fuego de la leña de encina se arrimaban las ollas y pucheros del yantardiario. Aquellos cocidos de garbanzos hechos a fuego lento durante lasinterminables mañanas rurales. Un cocido compuesto por los pequeños y relucientes garbanzos de Pedrosillo el Ralo o de Gomecello, el tocino reciéncortado de las grandes hojas, el trozo de gallina, el morcillo (si había«posibles») y el relleno son su miga, su huevo revuelto y el perejil. Entorno a la camilla se reunía la familia y comían el cocido, comenzando porla sopa, todos en un plato y así, en el camino, se batían las cucharas paralograr atrapar la mejor parte. Después, cuando vinieron tiempos mejores cada comensal ocupaba la parcela de su plato y una mano justa repartía lasviandas y evitaba los duelos.
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*Para península. Tiempo estimado para días laborables