
Guillén de Castro supo mucho de la plural condición humana, de conducir la acción dramática y de versificar inspiradamente. Y no falta quien lo juzgue superior a Lope de Vega en ciertos aspectos, aventajándole, por ejemplo, en el vigor con que traza la pintura de algunos personajes.



Las mocedades del Cid. El conde Alarcos. Los malcasados en Valencia.
Otros clientes que compraron COMEDIAS, también compraron:
Otros libros de Teatro: