Subtítulo:Aventuras de un corresponsal americano entre los dos bandosSinopsis:
Ediciones Áltera recupera un título de la guerra civil: el libro escrito por uno de los corresponsales en España de la agencia de noticias norteamericana Associated Press. Fue editado por primera vez en Estados Unidos en 1937 con éxito y en España en 1967. Su título original, Corresponsal en España, que tenía sentido durante la guerra, se ha modificado para la presente edición por otro más llamativo.
El autor, Edgard Knoblaugh, era un joven periodista amante de la cultura y la historia españolas. Su prestigio le permitió tratar a la mayoría de las personalidades de la Segunda República y entrevistarlas: Francisco Largo Caballero, Julián Besteiro, Manuel Azaña, José María Gil Robles, José Antonio Primo de Rivera, Indalecio Prieto. El libro incluye una entrevista hecha por Knoblaugh al ex presidente de la República Niceto Alcalá Zamora en París.
Knoblaugh estaba destinado en España desde 1933. El asesinato de José Calvo Sotelo le sorprende en el barco en el que navegaba a Nueva York para pasar unas vacaciones en Estados Unidos. En seguida, regresó a España, a su destino en Madrid. Durante los meses siguientes, permaneció en la zona leal, con viajes a las ciudades de Madrid, Valencia y Barcelona y al frente.
El libro no es un ensayo de historia, por lo que no dedica páginas a describir la situación de España desde la Reconquista ni desde el Desastre del 98. Su autor es un periodista, que narra con un estilo ágil y entretenido los sucesos a los que asiste y que le cuentan.
De esta manera, describe el hundimiento del orden público en Madrid, el dominio de las calles por los milicianos armados, el racionamiento y el hambre que pasaban todos, incluido él, el desgobierno, la aparición de las checas, las nacionalizaciones. Las anécdotas y los diálogos son muy abundantes y proporcionan a ¡Última hora: Guerra en España! el carácter testimonial que define muchos de los libros más vendidos sobre este tema en los últimos años. Los personajes que aparecen son pilotos extranjeros contratados por el Gobierno, tenderos y chóferes convertidos en capitanes de milicia, telefonistas de ministerios que hablan con la embajada de la URSS, empresarios saqueados, turistas de la guerra, burgueses atemorizados por su vida.
Como corresponsal, Knoblaugh dedica dos capítulos a un asunto de gran interés para los periodistas: la censura. Relata cómo el Gobierno de Madrid establece, de la noche a la mañana, un enorme aparato de propaganda y censura de las informaciones, y lo hace con técnicos extranjeros (checos, austriacos, polacos, franceses.) formados en la Unión Soviética. También cuenta los trucos que empleaban él y sus colegas para burlar la censura. Los periodistas que mandaban fuera de España reportajes o fotografías que contradecían las versiones oficiales eran castigados o reprendidos de alguna manera para que se sometiesen a las consignas gubernamentales. Como Knoblaugh no lo aceptó, al final se le amenazó con un accidente; por ello tuvo que dejar España a principios de 1937.
Por su interés y su amenidad, ¡Última hora: Guerra en España! puede repetir el éxito de Matanzas en el Madrid republicano, de Félix Schlayer, en el que este diplomático noruego cuenta el estallido de violencia en las calles de Madrid después de que el Gobierno arme a las milicias de izquierda y describe su hallazgo de las fosas de Paracuellos del Jarama, en las que fueron enterrados miles de asesinados. Matanzas en el Madrid republicano está en la cuarta edición.