La metrópolis de Nueva Crobuzon se extiende desde el centro del mundo. Humanos, mutantes y razas arcanas malviven en la penumbra bajo sus chimeneas, donde el río se torna viscoso por los afluentes artificiales, donde las fábricas y fundiciones amartillan la noche. Durante más de mil años, el Parlamento y su brutal milicia han gobernado una vasta economía de obreros y artistas, espías y soldados, magos, yonquis y prostitutas. Pero acaba de llegar un extraño con el bolsillo lleno y una demanda imposible. De forma torpe, inadvertida, algo impensable es liberado.Dotado de un especial talento para las ambientaciones exóticas, China Miéville convierte a Nueva Crobuzon en un vigoroso escenario en el que se dan cita los ecos de un Londres victoriano, la distopía más agria, la poderosa imaginería de la literatura gótica y originales razas antropomórficas. Sirviéndose de los recursos clásicos de la literatura fantástica y de anticipación, inaugura una fórmula narrativa fresca y novedosa, capaz de fascinar por igual a público y crítica hasta convertir Estación de la calle Perdido en la gran revelación de 2000 en el Reino Unido, donde ha sido galardonada con los principales premios literarios.
AUTOR
China Miéville (Londres, 1972) ha estudiado en Cambridge y Harvard. Actualmente, está a punto de finalizar sus estudios en Relaciones Interna-cionales y Filosofía de Derecho Internacional. Autor de arraigadas convicciones sociales, fue candidato del Socialist Alliance Party en las elecciones al Parlamento Británico de 2001. Por los múltiples galardones recibidos hasta el momento, La estación de la calle Perdido va cami-no de convertirse en la novela del año.
Heterodoxo, atípico y dueño de una prosa rica -fruto de una peculiar amalgama de influencias tan dispares como el surrealismo, Lautreamont, Kafka, Bulgakov, Cortázar, Mervyn Peake o Jack Vance-, China Miéville es una de las plumas más prometedoras del panorama literario británico.
Durante 2001 ha sido número uno en ventas en el Reino Unido, y se ha situado entre los diez más vendidos de la tienda virtual Amazon, lo que avala el espaldarazo que le ha concedido la crítica británica y americana.