La última carta, probablemente la más célebre, la dirige Einstein a la viuda de Besso, que acaba de morir en 1955 : es no sólo el resumen, simple, escueto, de la concepción einsteiniana del tiempo, sino también toda una premonición : «Ahora resulta que se me ha adelantado un poco en despedirse de este mundo extraño. Esto no significa nada. Para nosotros, físicos creyentes, la distinción entre el pasado, el presente y el futuro no es más que una ilusión, aunque se trate de una ilusión tenaz». Einstein moriría tan sólo tres semanas después.
Otros clientes que compraron Correspondencia, también compraron:
Otros libros de Biografías:
*Para península. Tiempo estimado para días laborables